13 de agosto de 2012

Corrigiendo el dolor

Este poema es nuevo. Aunque tiene su tiempo, terminé de escribirlo hace poco. Ahora estoy en esa época productiva sin nada nuevo, con poemas que no terminan nunca y que me dicen que están incompletos. Pero estoy disfrutando de ese desafío, del sabor, de haber terminado un poemario, mejor o peor, y empezar a escribir otro. Donde siempre, el poema es una incógnita y puede ser sustituido.

Aún ando buscando un título




Los escalones se descuelgan
de esta casa. 
Se me olvida la sintaxis,
el desorden lógico del estrés, 
el azar cíclico de las hormonas, 
los caminos al rincón oscuro.

Escucho una campana
y vuelvo a sentir el sabor
de la sangre en la boca.
He aprendido a morder, 
a desgarrar, a comerme
el corazón de la presa. 

Pero ya dejé mi abdomen
dispuesto y cedido
al placer y la derrota, 
al puñar y el pellizco.

Ahora sólo sé correr
en huida constante 
hacia la luz. 

Ahora soy yo 
quien teje la vida
con sus propias manos.
Soy yo la destrucción
y soy yo, también, 
la entrega.









6 de junio de 2012

La inconsistencia

Me gusta, no sé cómo decirlo. No sé si perderé tildes en este post.

Pero veo la revolución en facebook. Veo quejas que se desvelan y se pierden. Veo el mundo y su devenir - inevitable- en los estados de mis amigos -lo sean o no-. Todo expuesto en la mitad latente de un monopolio.

Y así, entre letra y letra, sólo algunos se pierden en la Calle por gritar.

Mientras tanto, yo echo de menos el cigarro de liar. Y suena la atronadora música de los pájaros de mi barrio.

Y tengo sueño; muero y me canso. Y duermo. La metáfora realista y la forma ineludible del deber.

28 de mayo de 2012

La segunda persona

Sabes que te miro
y sabes, también,
justo ahora,
que me enciendo un cigarro,
que me bebo un gin-tonic
y cojo un bolígrafo,
que te estoy haciendo poema.

2 de mayo de 2012

A mi me va mucho la marcha tropical

 Lo primero pincha aquí y vuelve aquí para leer.


Hoy estoy de suerte. De nuevo, sólo la menstruación escurre mis vísceras. Sólo eso, ni el yugo, ni las perdices del balcón de enfrente. Eso y algún aura maternal de paladín justiciero. Sólo me guardo alguna ilusión pasajera e interventora, sólo la pereza y la expectativa. Ni siquiera el miedo. Ni siquiera, ya, la vida. O el ruido repetitivo de una rutina imprevisible.






15 de abril de 2012

La sabiduría de no ser

Hay poemas que te asaltan de borrachera, de vuelta a casa, cuando el subconsciente está en mitad de una autopista y sale hasta reventarte la corteza prefrontal de ideas que no quieres saber. Y entonces, las palabras se te encajan en el papel para recordártelo a la mañana siguiente, al igual que la resaca:

No me molesto en no mirar
si encuentro un beso
por mi espalda
y pienso en la intimidad 
que ofrezco
con el gesto de seguir caminando.


Pero esos besos resuenan,
también,
en los cajones de mi armario,
en todas esas manos que van
y vienen
en una cama improvisada,
en mitad de un salón, 
en los brazos que me cuelgan
del bolso, los bolsillos o el abrigo
mientras digo abiertamente
que ahora mismo soy feliz.


El vino es un camino inexistente
a una victoria sin sentido
y el eco de los besos, 
per se
desquicia mi percepción,
deshoja mi realidad,
destruye mi vuelta a casa.

9 de abril de 2012

Un camión viniendo de frente

Esto viene de una conversación cómoda con mi amigo Fernando. Si el lector quiere, puede pinchar este link del youtube y escucharlo después. Repito, después. http://www.youtube.com/watch?v=7jyo8Rs2KDU



Estoy hecha para que pienses
que merecía la pena 
arriesgarte a caer
en mitad de las vías. 


Estoy hecha para que pienses
que el accidente era inevitable
porque sólo me detuve
a compartir un cigarro.


Estoy hecha para que creas
que puedes subirte a mi espalda
y te resbales lentamente
a lo largo del camino. 


Estoy hecha para correr
vivir muchas vidas
huir muy muy lejos
muy muy rápido
sin freno.


Estoy hecha para atropellarte.











8 de abril de 2012

Monte Carlo Gran Canónico

He tenido una semanita bastante productiva. He terminado poemas que esetaba escribiendo, he escrito poemas que se han terminado solos y he avanzado en algún otro. Iré colgándolos aquí a lo largo de la semana. Por otra parte, acabo de recuperar un texto que dedico a mis compañeros de curro: a los de siempre por haber ocupado su espacio en el laboratorio antiguo, y a los nuevos, por darle la vidilla a los días interminables que transcurren en los submarinos y ser una bonita estampa. 


Mi esternón y mis vértebras
se están besando
y yo vomito
por esquinas de Sevilla
palabras en inglés, 
mastico gráficas
y nombres en clave
de un mundo paralelo
que podría no existir 
más allá de enanos, 
                                 con gafas, 
pantallas en negro
con letras en verde
que acarician la barra
                                      y el punto
como el que toca un piano
en una peli de Kusturica.